Los sistemas BESS se han consolidado como un componente estratégico del mercado eléctrico español, influyendo en la rentabilidad, los precios y la planificación de nuevas inversiones.
El almacenamiento energético mediante sistemas BESS se ha convertido en un elemento estratégico para el sistema eléctrico español. A medida que aumenta su despliegue, el mercado entra en una fase de mayor madurez en la que la rentabilidad ya no depende únicamente del arbitraje de precios, sino de un diseño adecuado de los sistemas, de su eficiencia operativa y de la capacidad para adaptarse a un entorno cada vez más competitivo.

Un reciente análisis académico aplicado al mercado eléctrico español, elaborado por un equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla, confirma que el despliegue progresivo de sistemas BESS es económicamente viable hasta determinados niveles de capacidad. A partir de ese punto, el estrechamiento del diferencial entre precios máximos y mínimos reduce las oportunidades de arbitraje, haciendo imprescindible optimizar cada proyecto desde su fase de diseño para garantizar su viabilidad a largo plazo.
El estudio introduce un modelo de Optimización en Tiempo Real (RTO) que permite analizar con mayor precisión la interacción entre los sistemas BESS y los precios del mercado eléctrico. A diferencia de los enfoques tradicionales, este modelo incorpora curvas reales de casación del mercado diario y factores clave como la eficiencia del sistema, los costes variables de operación y la degradación de las baterías. Los resultados ponen de manifiesto que, en un contexto de creciente penetración del almacenamiento, la calidad tecnológica y la estrategia de operación marcan la diferencia.
Los datos correspondientes a 2024 muestran que, para capacidades adicionales inferiores a 15 GWh, los sistemas BESS se utilizan de forma intensiva y mantienen un comportamiento económico sólido. En escenarios de mayor despliegue, la rentabilidad pasa a depender del nivel de competencia y de la capacidad de cada instalación para operar de forma eficiente y flexible. A partir de ciertos umbrales, el arbitraje puro pierde peso, reforzando la necesidad de contar con soluciones de almacenamiento preparadas para capturar valor a través de múltiples usos y servicios.
En este contexto, la eficiencia del ciclo de carga y descarga, la gestión de la degradación y la fiabilidad de los equipos se convierten en factores determinantes. Sistemas BESS con menores pérdidas, mayor vida útil y una integración óptima con otras infraestructuras energéticas permiten seguir generando valor incluso en escenarios de menor diferencial de precios.
El análisis financiero incluido en el estudio apunta además a que la evolución de los costes tecnológicos será clave para la viabilidad futura del almacenamiento. Este escenario refuerza la importancia de seleccionar soluciones BESS de fabricantes consolidados y con un rendimiento probado, capaces de ofrecer estabilidad operativa y previsibilidad a largo plazo.
Para promotores, empresas industriales y utilities, estas conclusiones son claras: el éxito de los proyectos de almacenamiento no depende únicamente del tamaño de la inversión, sino de elegir correctamente la tecnología, dimensionar los sistemas de forma adecuada y apoyarse en socios con experiencia en soluciones avanzadas de almacenamiento energético.
En un mercado BESS cada vez más exigente, contar con sistemas eficientes, escalables y diseñados para maximizar su rendimiento real se convierte en una ventaja competitiva decisiva. El almacenamiento sigue siendo una oportunidad clave, siempre que se aborde con una visión técnica, estratégica y orientada al largo plazo.
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