Skip to main content

El mercado solar de la UE mantiene su crecimiento, aunque las limitaciones de red y almacenamiento condicionan su evolución

El mercado solar de la Unión Europea mantuvo una evolución positiva durante el primer semestre de 2026. Entre enero y junio se instalaron al menos 33,8 GWp de nueva capacidad fotovoltaica, un 1,9% más que los 33,2 GWp registrados durante el mismo periodo de 2025, según los datos de SolarPower Europe recogidos en su informe EU Solar Market Update 2026, Mid-Year Analysis.

El crecimiento ha superado las previsiones realizadas a finales de 2025, cuando se esperaba una contracción del mercado, aunque el incremento sigue siendo moderado. La demanda fotovoltaica se ha mantenido elevada en un contexto marcado por el aumento de los precios de los combustibles fósiles y una mayor preocupación por la seguridad del suministro energético.

Alemania y España mantienen su peso en el mercado solar europeo

Alemania y España continúan siendo los dos principales mercados fotovoltaicos de la Unión Europea. Francia, Italia, Polonia, Rumanía y Grecia también registraron incrementos interanuales durante los primeros seis meses del año, mientras que algunos mercados de menor tamaño, como Finlandia y Letonia, experimentaron fuertes crecimientos impulsados por la puesta en funcionamiento de grandes proyectos fotovoltaicos.

mercado solar
Imagen de archivo

En el lado contrario, Países Bajos, Chequia, Bélgica y Hungría registraron niveles de instalación inferiores a los del mismo periodo de 2025.

La estructura del mercado solar europeo apenas cambiará durante 2026. SolarPower Europe estima que los proyectos de gran escala representarán aproximadamente el 56% de la nueva capacidad instalada, frente al 44% de las instalaciones sobre cubierta. Dentro de este último segmento, la demanda residencial se ha debilitado en algunos mercados, mientras que las instalaciones comerciales e industriales han mostrado una evolución más estable.

La generación solar reduce la dependencia del gas

El papel de la fotovoltaica en Europa va más allá del incremento de capacidad instalada. Durante los seis primeros meses posteriores a la escalada del conflicto en Oriente Medio, la generación solar habría permitido evitar alrededor de 30.000 millones de euros en costes de importación de gas destinados a la generación eléctrica.

La producción fotovoltaica también alcanzó nuevos niveles de participación en el mix eléctrico europeo. En mayo, junio y julio superó el 20% de la generación eléctrica de la UE, mientras que en junio llegó al 25%, convirtiéndose en la principal fuente de generación eléctrica durante ese mes.

La elevada producción solar ha contribuido además a cubrir parte del aumento de la demanda eléctrica asociado a las altas temperaturas. Durante los episodios de calor, los bajos niveles de agua y las elevadas temperaturas de los ríos limitaron la disponibilidad de determinadas instalaciones nucleares e hidroeléctricas.

Estos datos refuerzan el papel de la fotovoltaica como una tecnología vinculada no solo a la descarbonización, sino también a la reducción de la dependencia europea de los combustibles fósiles.

Las redes y el almacenamiento condicionan el crecimiento

El incremento de la capacidad fotovoltaica está poniendo de manifiesto las limitaciones de las redes eléctricas europeas. El aumento de los vertidos de energía renovable, la reducción de los precios de captura de la solar y la aparición de episodios de precios negativos reflejan una creciente diferencia entre el ritmo de incorporación de nueva generación y el desarrollo de las infraestructuras necesarias para integrarla.

El almacenamiento y otros mecanismos de flexibilidad adquieren así una importancia cada vez mayor. Sin un despliegue suficiente de estas tecnologías, una parte de la electricidad solar generada durante las horas centrales del día puede no aprovecharse, mientras que el sistema continúa recurriendo a otras fuentes de generación cuando disminuye la producción fotovoltaica.

España instala 5,9 GWp durante el primer semestre

España se mantiene como el segundo mayor mercado solar de la Unión Europea. Durante los primeros seis meses de 2026, el país incorporó alrededor de 5,9 GWp de nueva capacidad fotovoltaica, un 6% menos que los 6,3 GWp registrados en el mismo periodo de 2025.

El crecimiento de la capacidad instalada convive con un incremento significativo de los vertidos. Durante el primer trimestre se contabilizaron cerca de 400 horas de curtailment, aproximadamente ocho veces más que en el mismo periodo del año anterior. Los menores precios de captura de la generación solar y determinadas barreras administrativas también están condicionando la evolución de nuevos proyectos.

Al mismo tiempo, la demanda eléctrica bruta española aumentó un 2,5% durante los siete primeros meses del año. La volatilidad de los precios de los combustibles fósiles y las necesidades de flexibilidad del sistema están contribuyendo a incrementar el interés por las soluciones de almacenamiento mediante baterías.

Entre abril y julio, la fotovoltaica fue la principal fuente de generación eléctrica en España. En junio alcanzó una cuota mensual récord del 29,4%.

Los datos españoles están sujetos a importantes revisiones posteriores. De hecho, las cifras inicialmente publicadas para 2025 situaban la nueva capacidad fotovoltaica en 9,2 GWp, mientras que las inscripciones actualizadas disponibles en agosto de 2026 elevaban el dato hasta 13,4 GWp.

SolarPower Europe eleva su previsión para 2026

Las perspectivas para el conjunto de 2026 han mejorado respecto a las estimaciones realizadas a finales del año pasado. El escenario central de SolarPower Europe sitúa la nueva capacidad solar de la UE en 68,1 GWp, 6,6 GWp por encima de la previsión publicada en diciembre de 2025.

Esta cifra quedaría cerca del récord revisado de 2025, situado en 69,6 GWp, aunque supondría todavía un descenso del 2,1%.

El informe contempla además un escenario bajo de 62 GW y uno alto de 74,1 GWp, reflejando la incertidumbre existente para la segunda mitad del año.

La evolución del mercado solar dependerá de factores como las condiciones económicas, las decisiones de inversión, la evolución de los precios energéticos y las futuras revisiones de los datos de instalación. A ello se suman retos estructurales relacionados con las redes eléctricas, el almacenamiento y un entorno regulatorio menos favorable en algunos mercados europeos.

Pese a estas limitaciones, la evolución registrada durante el primer semestre confirma que la fotovoltaica continúa aumentando su peso en el sistema eléctrico europeo y mantiene una posición relevante dentro de la estrategia de seguridad energética de la Unión Europea.

Empresa asociada a: UNEF