La fotovoltaica refuerza su papel en Italia con más producción y capacidad instalada en el arranque de 2026
La energía fotovoltaica continúa consolidándose como la principal palanca de crecimiento dentro del sistema eléctrico de Italia. Según los últimos datos publicados por Terna, la producción solar alcanzó los 4.000 GWh en el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento del 17,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
Este avance se explica principalmente por el aumento de la capacidad instalada, que ha sumado 1.439 MW adicionales desde enero, reforzando el peso de la fotovoltaica en el mix energético nacional y confirmando su papel como tecnología dominante dentro de las renovables.
En marzo de 2026, el comportamiento del sector volvió a destacar frente al resto de fuentes limpias. La fotovoltaica fue la principal tecnología renovable del país, con un aumento de producción de 585 GWh, mientras que la eólica registró un descenso del 13,7% y la hidráulica cayó un 7,4%. Aun así, el conjunto de las renovables cubrió el 39,3% de la demanda eléctrica nacional durante el mes, manteniendo un nivel elevado de penetración.

El crecimiento de la solar no solo se refleja en la producción, sino también en la infraestructura. A cierre de marzo, Italia alcanzó los 85.167 MW de potencia renovable total, de los cuales 44.952 MW corresponden a fotovoltaica. Solo en ese mes se incorporaron 606 MW adicionales, confirmando la tendencia expansiva del sector.
En paralelo, el sistema de almacenamiento continúa ganando relevancia como apoyo a la integración de la energía solar, con 919.037 instalaciones, una capacidad total de 18.808 MWh y 7.731 MW de potencia nominal. Esta evolución resulta clave para gestionar la creciente aportación de la fotovoltaica al sistema eléctrico.
El aumento de la generación solar se produce en un contexto de mayor demanda eléctrica, que en marzo creció un 2,8% interanual. A pesar de ello, el avance de la fotovoltaica permite sostener el crecimiento de las renovables, aunque el sistema italiano sigue dependiendo parcialmente de otras tecnologías y de las importaciones para equilibrar la demanda.
En conjunto, los datos confirman que la fotovoltaica se ha convertido en el principal motor de crecimiento de las energías renovables en Italia, con una expansión sostenida tanto en generación como en capacidad instalada, en un escenario de demanda creciente y transformación del sistema eléctrico.
